Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2008.

MANTENGAN SUS MÓVILES APAGADOS

 

 

  

Pero siempre ocurre igual. Siempre. Justo cuando estás en mitad de la oscuridad y con la tele encendida. Quizás el silencio imaginario sea lo más molesto, como un corcho que nunca acaba de querer salir. Es una sombra densa, mórbida, la que avanza por el pasillo y, de nuevo, clava su estandarte frente a tus ojos esperando a que firmes la rendición .Y es entonces cuando sabes que otra ves estás con el codo metido en mitad de la mancha de grasa, porque  nunca te das cuenta, y es normal. Es curioso que siempre suceda así. Una sensación que se agrieta, que se despereza entre costilla y costilla, te obliga a descalzarte y a palpar tu propio cuerpo como si fuese un lugar desconocido, ajeno, un periódico doblado y con las páginas apretadas dentro de cualquier otro buzón. Y aquí llega de nuevo, porque siempre lo hace, siempre, el primer impulso de lucha que sabes que te hará perder: ,mi cocina es una desastre, mis pensamientos son un desastre; la gotera indivisible que se empeña en castigarme y horadar a dentelladas el fondo de un cubo de luz. También el cansancio es siempre igual, también el tiempo se siente fatigado y se muere de pena sentado junto a ti. Algún día seremos nosotros los que vayamos a visitar a nuestros fantasmas, con una cesta de mimbre llena de cervezas y pasteles y no al revés. Pero de momento nos mantendremos en mitad de la oscuridad, esquivando el estandarte y mirando con avidez cómo se proyecta sobre nosotros la luz que sale disparada desde el televisor; la veremos abrirse paso en la distancia mientras nos preguntamos si no habría una forma mejor de que todo esto ocurriera, porque es realmente curioso que siempre suceda así. Realmente lo es.

 

EGO SUM

 

 

 

 

Tengo un gran problema que no acierto a resolver

 

y es que

 

no hay nadie en este mundo más valiente que yo,

 

más cotidiano que yo,

 

con más ilusión que yo

 

ni más ruin.

 

 

 

No existe una sola persona en este mundo de plumas

 

Más triste que yo,

 

Más divertida que yo,

 

Más insomne que yo,

 

Con más miedo que yo

 

Y que sonría más que yo.

 

 

 

Hasta el día de hoy no he encontrado en este mundo

 

Un solo alma más miserable que yo,

 

Más deforme que yo,

 

Más tímida que yo,

 

Más comprensiva que yo

 

Y con más magia que yo.

 

 

 

Es extraño pensar que no haya nadie en este mundo

 

Más brillante que yo,

 

Más apenado que yo

 

Ni más sereno que yo;

 

Pero después de darle vueltas y más vueltas,

 

La respuesta llega,

 

Al fin:

 

Y es que,

 

No hay nadie en este mundo

 

Más imbécil que yo.

 



Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.

[Blogia apoya los Premios Bitacoras.com 2008 | Medio Oficial: ADN.es]