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De vuelta a Blogia.
YO NO QUERÍA,PERO ME OBLIGARON A HACERLO.
De vez en cuando alguno decide revelarse,
librarse del exilio al que han sido sometidos,
transgredirse.
Recogen su habitación,
llenan la maleta con lo extríctamente necesario,
dan de comer al gato,
cierran las ventanas,
agarran la gabardina y el sombrero de ala ancha
y,
al otro lado de la puerta
se aseguran de que le han dado
las tres vueltas de rigor a la llave.
En ese instante
el recuerdo
está más que decidido
a cruzar cada duna de tiempo
condensado
que habitan el desierto de la memoria.
Sabes lo que pretende.
Querrá llagar al oasis;
a la calma
donde los recuerdos elegidos
toman daikiris y juegan al póker
debajo de las palmeras.
Le verás avanzar desde el otro lado de la linea verde,
arrastrando sus pertenencias
y abanicándose con el sombrero.
Tendrás que abandonar tu butaca de descanso,
poner los puños en las caderas y,
con cara de desaprobación,
esperar a que se aproxime.
Cuando te pida un vaso de agua
arquearás la ceja.
Tu dedo índice,
como un resorte,
le indicará
amenazante
cuál es su nuevo camino hacia el destierro.
Se arrastrará de nuevo
sobre sus pasos calientes.
No sabeis convivir
-le dirás mientras se aleja-,
y habrá dejado su maleta a tus pies,
son muy maniáticos,
siempre lo hacen.
NO SE ALTERE POR ESO...
Yo también soy una extraña
que tarda en reconocerse,
y me observo
dubitativa
cada vez más segura
de que me han dado el cambiazo.
Antes me preocupaba;
salía a la calle a buscarme,
pensando que me encontraría
agarrada del brazo de otro.
Ya sé que es egoísta
pedirte que seas fiel
a mi presona;
pero tienes que entenderlo,
a veces me cabreas:
si quiero que te quedes,
agarras el paraguas
y te vas con la lluvia;
cuando te echo de mi lado
ronroneas como un gato.
Sin duda me caes mal,
pero tengo que aceptarme,
porque no sé que haría sin ti
y tus ganas constantes
de darte a la fuga.
FÁBULAS DE IDA Y VUELTA.
Nada más comenzar el dia
me gusta darme tres cabezazos
contra la pared,
para disolver el atasco de sueños
y malas posturas.
Escondo a los cadáveres
debajo de la alfombra,
me doy un baño de alquitrán
y me cuelgo una cucharilla de la nariz
pero nadie me dice
nada.
Tengo por costumbre
comer larvas con miel
y hacer el pino
delante de todos
los espantapájaros.
A las seis
compro un ramo de flores
y le declaro mi amor
al perro de la vecina.
Antes de cenar
salgo decalza a la calle,
me bajo los pantalones
y le enseño el culo
al dia que está a punto de irse.
Después de cenar,
ojeo el periódico
de hace dos semanas,
y le doy un minuto
al tiempo.
SIN ACRITUD
Te pido fuego
y me das una sota de bastos.
Comprendo que te preguntes
qué ha sucedido con mis metas
y mis aspiraciones.
Perdona
si no me desahogo contigo,
pero es que es una historia
más ancha
que larga.
NEXT LEVEL.
Como los pájaros
dando bandazos
siempre en constante camino
(bajando las persianas
o
haciendo unas cortinas).
Como ellos y su canto molesto
entre pasitos cortos
(llenando el monedero
con fotocopias de billetes).
Exactamente como sus alas.
Intentemos hacerlo igual:
y subamos ahora
que parece que nadie mira.
TU COLADA.(Haiku a la española)
Si aún no has encendido la lavadora
para qué me preguntas dónde están tus pantalones.
MALA ELECCIÓN.
Siempre hay un minuto al dia en el que es inevitable pararse a pensar si no sería mejor detenerse, y es obligatorio.Pero hoy, la lluvia nos ha cogido a todos con los paraguas en casa.Yo no quiero hacerle caso a esos 60 segundos de pérdida y desencuentro con uno mismo,aunque sea imposible renegarse del tiemo.Debería invertir en algo,pero todo lo que se consigue,después,hay que soportarlo,verlo,cuidarlo,hacerle caso y,si no haces todo esto,la inversión se va por donde vino.Quiero hipotecarme en algo que no pueda tocar con las manos,para aprender de una vez que quizá sea más generoso el que nada tiene y lo ofrece todo.Es tan difícil volver a reubicar las necesidades, que cualquier espejismo sirve comó estación de partida.Acepto que las cartas de este juego vengan con alguna que otra marca,siempre que alguien me ofrezca un perro lazarillo,porque realmente no quiero invertir en algo que venga con las alas escondidas y,cuando menos me lo espere,salga volando y me deje con una deuda de tres años y medio de letras puntuales.Me doy cuenta de que hoy quizá debería haber subestimado un poco menos a ese minuto intransigente,pero todos estábamos en mitad de la lluvia buscando el bajo de una terraza donde cobijar nuestro mal tiempo,algunos han aprovechado para repasar la agenda;otros,le han soltado la correa al perro;una mujer,a lo lejos,subía las escaleras confundida en su camino.Yo sólo he parado un minuto,el tiempo justo para maldecirme por haber escogido este dia para ponerme falda y sandalias.
